• Su familia quiere decidir
    lo mejor para ella.

Numerosos esfuerzos para promover el abandono de la Mutilación Genital Femenina (MGF) nos han enseñado que imponer su erradicación, no es el camino hacia un cambio sociocultural. Por el contrario, crean resistencias que promueven su perpetuación o derivan en que la práctica persista en la clandestinidad.

El verdadero cambio nace desde el interior, no se puede imponer. Sólo cuando las personas son realmente capaces de poder elegir, se consigue un cambio duradero. Y las elecciones auténticas tienen lugar cuando las personas disponen de información, pueden identificarse con las consecuencias perjudiciales de la práctica y reconocer el impacto negativo que tiene en sus vidas. Siempre desde un diálogo respetuoso con el contexto sociocultural.

  • Buscando un verdadero cambio,
    transferimos conocimiento.
    Ellos y ellas lo hacen realidad.

    "Si dependiera sólo se mí, se abandonaría, así que mi propia hija yo prometo, con la gracia de Dios, que nunca le pasará. Y no me voy a limitar sólo a mi hija, sino que intentaré también con mis familiares y, gradualmente, con mi comunidad. Con la gracia de Dios se abandonará."

    M.S., Estudiante de medicina

Siguiendo nuestra metodología, el conocimiento obtenido en el terreno se transfiere en cascada a instituciones y actores clave, empoderándoles para que sean ellos/as quienes lo transfieran a las comunidades. Dichas instituciones se encuentran estratégicamente situadas para la toma de decisiones, por lo que deben disponer de acceso a información precisa y actualizada. Los actores sociales clave son cuidadosamente seleccionados/as en función del impacto que potencialmente tienen en las condiciones de vida de mujeres y niñas que, o bien han padecido, o se encuentran en riesgo de sufrir las consecuencias de la MGF. La experiencia y la investigación muestran que los/las profesionales de la salud, la educación y el ámbito social se encuentran en una posición privilegiada para transferir el conocimiento a las comunidades y multiplicar su efecto, debido a su proximidad, accesibilidad y universalidad. Por su parte, los líderes locales y religiosos toman decisiones a nivel comunitario y su participación es, por tanto, crucial para el éxito de toda intervención.

    "Vuestro enfoque es distinto y se diferencia porque mostráis respeto, honra y disciplina en vuestro diálogo."

    F.C., "circumcidadora"

PRINCIPALES ACTIVIDADES DE TRANSFERENCIA DE CONOCIMIENTO

El incremento del flujo migratorio procedente de África subsahariana ha dado lugar a la creación de una realidad étnica, una distribución geográfica y un tamaño poblacional que sitúa a España en una posición privilegiada para trabajar en la prevención de la MGF. En la Fundación Wassu-UAB, entendemos la prevención como el conjunto de acciones que aumentan los conocimientos sobre las consecuencias de la práctica y promueven un cambio de actitudes y comportamientos enfocados a su abandono. Al mismo tiempo, promovemos la integración y el respeto a la diversidad cultural, evitando la estigmatización y la construcción de identidades anómicas que amenazan la armonía social. Este enfoque conlleva empoderar niñas, mujeres y sus familias, así como construir espacios interculturales compartidos.

  • Trabajamos por el abandono de la MGF,
    respetamos la diversidad cultural.

Bajo esta perspectiva, colaboramos estrechamente con responsables en la toma de decisiones, abogando por políticas y planes que prioricen un enfoque preventivo, previo a intervenciones policiales. Ante una emergencia, la intervención policial está determinada por la necesidad de actuar con premura ya que busca evitar perjuicios, independientemente de los medios empleados. Estas acciones no tienen en consideración los procesos individuales, familiares y comunitarios en relación con la práctica, lo que supone un riesgo de que otros derechos fundamentales sean violados, dando lugar a una doble victimización.

También colaboramos con instituciones y profesionales de múltiples áreas que trabajan con población migrante, realizando formaciones y proporcionando herramientas para la prevención. Los servicios de salud son un componente clave de nuestra intervención, pero pensamos que la MGF debe ser abordada desde una perspectiva multidisciplinar, por lo que trabajamos también con profesionales del área social y educativa. A pesar de todo, nuestros estudios revelan que aunque dichos profesionales trabajan con población subsahariana, carecen de conocimiento sobre el tema, lo que afecta negativamente a su capacidad de proporcionar una atención de calidad a niñas, mujeres y familias.

Por un lado, nos enfocamos en aumentar sus conocimientos sobre los aspectos médicos y socioculturales de la MGF, apoyándoles a comprender los puntos de vista y actitudes de las familias. Por otro lado, nos esforzamos en el desarrollo de sus competencias y habilidades culturales para llevar a cabo actividades de atención y prevención. Los talleres de formación están diseñados de acuerdo a las necesidades de los/as participantes, facilitando información, herramientas y alternativas que les permiten trabajar con las familias inmigradas desde el conocimiento, el respeto y la comprensión.

Nuestro modelo en la práctica, el caso de Badalona:

Nuestro abordaje parte de la investigación-acción, concentrando esfuerzos y recursos en la prevención. Esta labor preventiva se basa en la formación de profesionales que, trabajando en red y de forma coordinada desde circuitos normalizados, realizan el seguimiento de casos de niñas en riesgo en el ámbito municipal y promueven un cambio positivo de actitudes entre las familias que practican la MGF. Desde un enfoque holístico no se pone el foco únicamente en la MGF, sino que prevalece el bienestar de las niñas y sus familias.

Los resultados de este método tras su evaluación son esperanzadores: desde su implementación, todas las niñas que viajaron a países de origen donde se practica la MGF regresaron intactas. Cabe señalar que antes de la intervención cinco casos pasaron por vía judicial, mientras que posteriormente ningún caso llegó a esta fase, ya que se realizó el abordaje preventivo pertinente. La intervención preventiva se ha institucionalizado en la atención primaria involucrando a todos/as los/las profesionales que participan en este proceso.

Según datos de UNICEF, Gambia presenta una alta prevalencia de MGF: un 76.3% (UNICEF MICS, 2010), que supone que 3 de cada 4 mujeres y niñas se encuentran en riesgo de padecer las consecuencias de la práctica. Desde el comienzo de nuestra intervención trabajamos estrechamente con el Gobierno de Gambia, luchando para que la MGF sea reconocida como un problema de salud pública. Colaboramos con la Oficina de la Vicepresidencia, el Ministerio de Salud y Bienestar Social, la Oficina de la Mujer y organizaciones internacionales, compartiendo los resultados de nuestros estudios y proporcionando herramientas para la prevención.

  • Una estrategia para la atención
    y prevención de la MGF.

Las dimensiones del problema suponen que, durante décadas, numerosas mujeres y niñas requerirán atención sanitaria de calidad. A pesar de ello, nuestros estudios revelan que los/as profesionales de la salud en Gambia tienen ideas confusas y erróneas en torno a la MGF y desconocen sus consecuencias. Ello se traduce en la imposibilidad de que puedan relacionar la MGF con las complicaciones y patologías que atienden en su trabajo cotidiano, debilitando su capacidad de proporcionar cuidados adecuados y de calidad a aquellas mujeres y niñas que han sufrido la práctica. Muchos de ellos/as, consideran que la medicalización de la MGF es una alternativa más segura al método tradicional. Hay quienes, incluso, declaran haber practicado la MGF durante el ejercicio de su labor médica.

Por este motivo, formamos a profesionales sanitarios de diversas disciplinas (medicina, enfermería y comadronería), así como comadronas tradicionales (que también son "circuncidadoras" en algunos casos), en la identificación y atención de complicaciones relacionadas con la MGF. Durante las capacitaciones compartimos los resultados de nuestros estudios en el país, sensibilizando sobre el impacto negativo de la práctica en las comunidades. A su vez, ofrecemos herramientas preventivas, que los/as participantes pueden incorporar en su trabajo diario para promover un cambio positivo de comportamiento que conduzca al abandono de la MGF.

Reconociendo el valor cultural de la práctica, las formaciones se basan en una metodología participativa que promueve un diálogo libre de prejuicios, donde toda persona es invitada a compartir ideas, experiencias y creencias. De este modo, cada formación se convierte en una experiencia única, gratificante y cargada de significado, tanto para participantes como para formadores/as, dando lugar a un espacio mutuo para el aprendizaje y el crecimiento.